Determinar el momento exacto en el que una empresa o predio necesita implementar un Sistema de Utilización es un paso crítico para garantizar un suministro eléctrico en el Perú. Técnicamente, este sistema comprende el conjunto de instalaciones que llevan la energía desde el Punto de Entrega (PE) de la concesionaria hasta los equipos del usuario donde se transforma en otras formas de energía.

Hacia el 2026, existen escenarios específicos establecidos por la normativa y las condiciones del mercado eléctrico que obligan a su tramitación:

Superar la Demanda de Potencia de Baja Tensión

El criterio principal para determinar el tipo de suministro eléctrico es la potencia demandada por la instalación, expresada en kilovatios (kW), aunque también influyen la capacidad de las redes de la empresa distribuidora y las condiciones técnicas del punto de conexión. En el mercado eléctrico peruano, los usuarios se clasifican en usuarios regulados, que generalmente cuentan con demandas inferiores a 200 kW, y usuarios libres, cuya potencia contratada supera dicho umbral se puede negociar el suministro de energía con un comercializador o generador autorizado.

Aunque un suministro en baja tensión (BT) puede atender cargas elevadas, en la práctica las empresas distribuidoras suelen requerir la implementación de un Sistema de Utilización en media tensión (MT) cuando la demanda supera cierto umbral. En determinados casos, incluso para potencias inferiores la concesionaria puede exigir un suministro en media tensión si la red de baja tensión existente no dispone de la capacidad necesaria para atender la nueva carga sin comprometer la calidad o la continuidad del servicio. Por ello, la viabilidad de un suministro no depende únicamente de la potencia solicitada, sino también de la evaluación técnica realizada por la empresa distribuidora durante el Estudio de factibilidad.

Limitaciones de la Red de la Concesionaria

Un Sistema de Utilización es obligatorio cuando la infraestructura de la distribuidora (como Luz del Sur o Enel) está saturada o es insuficiente. Si las redes existentes son “delgadas” o están congestionadas, la empresa eléctrica no podrá otorgar el suministro en baja tensión y solicitará al cliente que diseñe su propio sistema en Media Tensión (entre 1 kV y 36 kV) con un transformador y un Puesto de Medición a la Intemperie (PMI) exclusivos.

Ampliación de Potencia o Modificación de Proyecto

La elaboración de un nuevo proyecto de Sistema de Utilización es necesaria cuando una instalación existente experimenta cambios que modifican las condiciones bajo las cuales fue diseñada o aprobada originalmente. Uno de los casos más comunes es la ampliación de carga, que ocurre cuando una planta industrial, establecimiento comercial o cualquier otra instalación incorpora nuevos equipos o maquinaria, incrementando su demanda eléctrica hasta superar la capacidad prevista en el proyecto inicial.

Asimismo, es obligatorio desarrollar un nuevo proyecto o actualizar el existente cuando se realizan modificaciones sustanciales en la instalación eléctrica. Esto incluye cambios importantes en la configuración de la red, la capacidad del transformador, el punto de conexión o cualquier otro elemento relevante del diseño, aun cuando el proyecto original cuente con una conformidad técnica vigente. En estos casos, las modificaciones deben ser evaluadas y aprobadas por la empresa concesionaria para garantizar que la instalación continúe cumpliendo con los requisitos técnicos y de seguridad establecidos por la normativa.

Búsqueda de Eficiencia de Costos

Muchos clientes a los que hemos asesorado recomendamos un sistema de utilización en media tensión en base a la tarifa más conveniente. El uso de tarifas de media tensión (como MT2, MT3 o MT4) puede reducir el costo del kW/h entre un 20% y 30% en comparación con la baja tensión, lo que justifica la inversión en la infraestructura propia para consumos elevados y constantes.

Requerimiento para Sectores Específicos

Los Sistemas de Utilización son indispensables en instalaciones que requieren una elevada demanda de energía y un suministro eléctrico confiable. Entre sus principales aplicaciones se encuentran las industrias y fábricas, donde alimentan motores de gran potencia, líneas de producción y procesos continuos; los edificios comerciales, centros empresariales y centros comerciales, que demandan una distribución eléctrica segura para atender múltiples cargas simultáneas; y las infraestructuras de misión crítica como centros de datos, hospitales, aeropuertos y grandes complejos institucionales, en las que la continuidad del servicio eléctrico es esencial para garantizar la operación de equipos sensibles y servicios críticos.

Independiente del sector al que esté destinado el proyecto, la normativa peruana exige que todo sistema de utilización sea diseñado y sellado por un ingeniero electricista o ingeniero mecánico electricista colegiado y habilitado en el Colegio de Ingenieros del Peru CIP. Este requisito es indispensable para que el expediente técnico pueda ser admitido por la empresa concesionaria y para acreditar el cumplimiento del Código Nacional de Electricidad y demás disposiciones aplicables.